viernes, 3 de septiembre de 2010
Abro nuevamente mis ojos a esta maldita rutina...
Siento aromas a mi alrededor, busco exaltado algo familiar que poder reconocer, grito nombres, busco miradas, algo... nada!
Intento ayar una luz para hacer de esta búsqueda algo más fácil..., pero siempre después de encenderla me doy cuanta que es todo más difícil.
Maldito mundo desconocido que me rodea..., no reconozco nada y me encuentro caminando sin rumbo, hasta nuevamente, chocar con este muro.
Me apoyo en el y me siento débil, mareado..., vomito y siento arder mis brazos.
Veo como mis venas se abren y salpican el muro con mi sangre.
Caigo. Ya no puedo levantarme. Siento dolor en mis manos y pies.
Me encuentro crucificado.
¿Acaso es pecado vivir?..., ¿Esta prohibido querer hacerse dueño de tu propia vida?
Si es así..., el castigo es poco.
Nada me detendrá ahora, me levantare las veces que sean necesarias..., bañare al mundo con mi sangre, los haré parte de mi, absorberé sus vidas y les daré la mía a cambio!
Conseguiré vivir en un mundo de sueños, donde siempre me cubra la noche, me bañen las estrellas y una luna mas grande que el sol, me indique el camino que hay a la izquierda..., siempre y cuando quiera retroceder de toda esta mierda que me mezcla con todos.
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