viernes, 3 de septiembre de 2010
9 antemañana.
Las 9 en mi ventana y recién despierto, el ruido en las calles parece que no va a callar...
La ciudad se estremece, las sirenas no dejan de sonar. Y lo triste, es que no van a parar.
Me desborda la emoción que hoy se tiñe de dolor, no puedo despertar..., no puedo ni siquiera llorar... No es posible asimilar que alguien quiera masacrar, al pueblo que sufrió, al pueblo que tanto sufrió...
El miedo se contagia por todo el mundo.
La histeria es capaz de desmoronar la libertad que tanto nos cuesta, que tantas lágrimas nos lleva. Hemos de construir un sitio mejor donde vivir!
Basta ya!
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